Experiencias
Compra online en Supermercado Erosky
3 feb
Hoy he realizado mi primera compra online de un supermercado (Fruta, verduras, pescado, etc.)
Ha sido en Erosky online que es el único que nos da servicio en la zona donde estamos, tengo que admitir que la experiencia ha sido bastante positiva en todos sus procesos.
La tienda está muy bien estructurada y es fácil ir haciendo el carrito para que no se te olvide nada, muy positivo para futuras compras la posibilidad de hacer listas de compra predeterminadas con unos productos, de forma que no tengas que volver a llenar el carro con los mismos productos que compras habitualmente. Un ahorro de tiempo en este sentido…
Otra cosa bien planteada es la opción de factura online que nos permite a los autónomos/empresas desgravar ese gasto. Ya se que si compras en el supermercado físico la puedes pedir con el tiket en ventanilla de atención al cliente pero siempre es un poco incomodo tener que ir haciendo colas para todo y más los que nos agobiamos mucho haciendo la compra en el súper.
Para resumir: He ahorrado tiempo, dinero y tranquilidad y encima han tenido el detalle de regalarme un paquete de galletas que están buenísimas.
¿Preocupaciones? ¿Para qué?
31 ene
He estado poniendo algo de orden en mis bandejas de proyectos de la oficina. He encontrado muchas cosas que me han hecho recordar ciertas etapas y me ha venido un ataque de nostalgia, aunque solo haga 2-3 años he sentido nostalgia…
Entre otras cosas he rescatado un numero de la revista emprendedores (Nº 138 – Marzo 2009) que me ha acompañado constantemente desde esa fecha, por un artículo de la sección observatorio. Este articulo me ha dado fuerzas cuando lo he leído, y por desgracia lo he leído muchísimas veces.
El artículo es de Pau Valdés Piera, director de la agencia Nakami y dice así:
¿Preocupaciones? ¿Para qué?
Hace casi cinco años que funde mi propio proyecto empresarial. Lo hice como todo el mundo dice que no hay que hacerlo: sin ninguna planificación, únicamente con mucha ambición y ganas de emprender. Las consecuencias de hacerlo a la brava fueron cuatro años de no saber nunca como llegaría a final de mes y mucho aprendizaje.
Durante todos estos años viví permanentemente preocupado: por cómo llegar a final de mes, por conseguir más clientes, porque mis expectativas eran mayores que mis resultados, por la idea de cerrar la empresa… Cuando reflexionaba sobre mi vida, solo veía un montón de preocupaciones que me asfixiaban. No era feliz!!
No fue hasta llegar a mi límite que comprendí que mi sufrimiento estaba basado en una ilusión. Todas esas cosas que me habían agobiado casi nunca habían sucedido. Y si lo hacían encontraba una solución para remediarlas. ¿Qué pérdida de tiempo, no? Cuantas noches sin dormirá!! Cuantas tardes taciturno sin dedicarme a mi chica!!
Lo que me agobiaban eran situaciones que había que resolver. La única manera de hacerlo era ocupándose de ellas con toda mi atención e inteligencia. Si después no tenia éxito no pasaba nada… Bueno si… encontraba otro camino y aprendía lo que no debía volver a hacer. Un día descubrí que si era capaz de distraer mi mente, los problemas y las preocupaciones desaparecían. Con el tiempo también aprendí a domarla y a no pensar en lo que no debía.
Vivimos una época de turbulencias económicas, de incertidumbre y de ansiedad. Una de cada dos mesas de menú de mediodía habla de crisis, en dos de cada tres conversaciones se habla de despido. Delante de esta situación, más que nunca, todo lo que puedo hacer en lugar de estar preocupado es estar ocupado, dirigir mi pensamiento para realizar buenos análisis, usar mi intuición para tomar buenas decisiones, usar las noches para dormir, mi tiempo libre para disfrutar… y si no lo consigo… volver a empezar
Que joya de reflexión… nunca me canso de leerla…
No voy a aparcar esta revista, lo voy a dejar cerca por si lo tengo que volver a leer porque tal y como está el mundo de la empresa conviene tener cerca todos los imputs que positivicen las situaciones. Por desgracia en la actualidad, en la mayoría de empresas no se pueden hacer previsiones, todo se desmonta sin más de un día para otro en un escenario donde el objetivo ya no es ganar dinero, la mayoría de empresarios se conforma con sobrevivir.
La parte que yo veo positiva de todo esto es que estamos aprendiendo muchísimo y quien salga de esta va a ser un buen “capitán” ya que si somos capaces de “navegar con esta tormenta tan destructiva en un mar con olas de 10 metros”, y sobrevivimos, que seremos capaces de hacer en “días soleados y con buena mar…”
El poder de los gestos positivos
31 ene
Hoy he podido comprobar, una vez más, que las buenas acciones tienen un efecto positivo y repercuten sobre nosotros de forma directa.
Explicare la historia:
En un supermercado, debajo de mi casa, se suele poner un señor a pedir limosna. Yo entro de vez en cuando a comprar, pago en caja y una parte del cambio que me dan se lo entrego a este señor al salir. Este hombre siempre me da amablemente las gracias…
Hoy al salir de mi casa por la mañana tenía el coche aparcado delante del supermercado y este señor estaba nuevamente en la puerta justo delante mío, Puse en marcha el coche con la intención de salir pero tenía nula visibilidad, el señor se percato de la situación, se levanto, paro decididamente todo el tráfico y me indico que podía pasar.
Con una amable sonrisa y con un gesto de OK con el dedo me miro…
Capte plenamente el agradecimiento que este señor me estaba comunicando con sus gestos y sobre todo con su mirada y estoy seguro que no estaba pidiendo una propina a cambio por el detalle. Era agradecimiento en estado puro…
Esto parece algo que no tenga importancia pero tienen un fondo muy importante y creo que es una buena actitud de ambos. Los dos hicimos algo sin esperar nada a cambio…
Esto me ha llevado a pensar y reflexionar sobre lo importante que es mostrarse abierto en este sentido y no tener miedo. No hay que tener tanta prudencia a dar el primer paso para una buena acción, la gran mayoría de seres humanos parece que tenemos instalado un chip que nos haga reticentes a no hacer nada hasta que no recibamos algo a cambio, pero lo que está claro es que si no hay nadie que dé el primer paso para “lo que sea” todo queda como estaba y no activamos ese mecanismo tan dinámico y positivo y que además es aplicable a todas las facetas de nuestra vida.
Abramos la puerta de la colaboración y la generosidad porque como ley una vez en un libro: La vida te devuelve lo que das.


