Con el título de este post, termina un vídeo que me ha emocionado de una persona que siento admiración, ya no solo como jugador y por lo que me trasmite, sino por el emotivo mensaje de su camiseta al marcar el gol que daba el triunfo a España en el mundial: “Dani Jarque, siempre con nosotros”

Ese gesto puso de manifiesto algo que en la película: Keanu Reeves – “Ultimatum a la tierra” repiten en alguna ocasión: “…son humanos, son crueles y vengativos pero en el fondo tienen algo que los hace especiales”

No soy nadie para hablar de la felicidad pero sí que me he dado cuenta mediante personas cercanas y por mi mismo que sacar siempre la mejor versión de nuestra actitudes con los demás personas es un vehículo esencial para ser más felices, porque pienso que uno de los ingredientes de la felicidad es compartir y Andrés Iniesta con ese acto, estaba compartiendo…
Hoy en día Andrés Iniesta se ha ganado el respeto, la admiración y el cariño, me atrevería a decir, de todo el mundo, no solo como jugador, si no, como persona y en esto no entra el entreno y el trabajo diario, esto forma parte  de una decisión de vida y de querer sacar siempre tus mejores valores tanto en lo personal como en lo deportivo.

Para mí lo que hace grande a esta persona no es su carrera deportiva, es su solidaridad y generosidad, además de su bondad… Primero es persona con todo lo que ello conlleva y después es todo lo demás, recordemos un refrán que dice: “En el mundo hay muchas gente pero muy pocas personas”.

Desde el “paraguas de la humanidad” todo lo que hagas a nivel profesional o personal tendrá siempre una magnitud mucho mayor.