Este verano 2011 ha sido un verano muy movidito a nivel personal y familiar. He podido comprobar una vez más en primera persona como influyen las opiniones positivas o negativas a la hora de tomar una decisión sobre un hotel, un restaurante, una atracción…

Estas opiniones se generan a partir de unos parámetros, no solo influye la calidad/precio del producto o servicio, se ha de ser consciente que en esa valoración intervienen muchísimo las personas que nos atienden, un mal gento, una impertinencia, cualquier pequeño gesto negativo puede decantar una opinión hacia el lado incorrecto, es imprescindible trabajar/educar las actitudes de las personas que nos atienden en un negocio pues cada una de ellas ha de tener presente que está representando a la empresa. Todos tenemos anécdotas tipo:

  • El hotel era muy bonito pero la recepcionista era una antipática
  • La comida era excelente pero el camarero que nos atendió era un borde
  • La guía que teníamos parece que le molestaba que le preguntáramos cosas

Todo se puede estropear por una mala actitud!!!

Se tienen que prestar máxima atención a los pequeños detalles y al trato que le damos a nuestros clientes, en todos los tipos de negocio, pero sobre todo el sector turismo parece más sensible a la generación de opiniones y por lo tanto tenemos que estar muy atentos porque ese cliente de forma más o menos consciente, nos está constantemente juzgando y valorando y que como se moleste, rápidamente se va a expresar en internet y eso va a influir en la toma de decisiones de otros posibles clientes cuando planifique su salida/viaje y vea que valoración han dejado sobre nuestro negocio otros usuarios.

La simpatía y el compromiso con lo que haces son actitudes que tienes o no tienes pero en este aspecto influye mucho el responsable de contratación, que ha de saber a quién eliges para tu empresa, se ha de seleccionar el personal que va a tener contacto con el público, primero por como son y después por lo que saben hacer (persona/profesional) y esto ha de ser algo inseparable, una cosa sin la otra no sirve!!
Una vez hecho esto los responsables de gestión de personal (El jefe) han de procurar que esas personas que atienden estén contentas en su trabajo porque de este ambiente laboral dependerá también su estado de ánimo ¿Qué podemos hacer para que una persona se sienta mejor en su trabajo?

  • Implicándolo y teniéndolo en cuenta a la hora de tomar decisiones
  • Valorando y reconociendo sus capacidades y haciéndolo sentir importante, EL es la empresa
  • Tratándolo como una persona y no como un lacayo
  • Fomentando el espíritu de equipo entre todos los empleados

Para el sector turismo Internet es el escaparate donde se toman la gran mayoría de decisiones de nuestro ocio común y la opinión global basada en la experiencia colectiva siempre puede ser nuestro mayor aliado o nuestro peor  enemigo, potenciemos esa positividad allí  donde se genera, en nuestro propio negocio.

En ocasiones una sonrisa puede ser la clave del éxito